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Playa Rosalinas

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Sendero a Choquequirao, 03110, Perú
Campamento Camping Hospedaje Parque
7.8 (55 reseñas)

Ubicado estratégicamente en el punto más bajo del Cañón del Apurímac, en plena ruta hacia el complejo arqueológico de Choquequirao, se encuentra Playa Rosalinas. Este lugar, más que un establecimiento de hospedaje convencional, ha sido durante años un punto de referencia crucial para los excursionistas. Sin embargo, es fundamental que los viajeros actuales comprendan su estado real: la información oficial indica que el campamento se encuentra cerrado permanentemente. Aunque el espacio físico sigue siendo utilizado por algunos caminantes para acampar, los servicios que alguna vez ofreció ya no están disponibles.

El Valor Estratégico de su Ubicación

El principal atributo de Playa Rosalinas siempre ha sido su localización. Situado a orillas del río Apurímac, a unos 1,550 metros sobre el nivel del mar, marca un hito geográfico y simbólico. Aquí se encuentra el Puente Rosalina, que conecta los departamentos de Apurímac y Cusco, convirtiendo el lugar en una frontera natural en la travesía. Para quienes inician la caminata desde el mirador de Capuliyoc, llegar a Playa Rosalinas representa la culminación de un descenso de aproximadamente cuatro horas, un tramo exigente caracterizado por el calor intenso y la necesidad de buena preparación física.

Históricamente, este era el lugar ideal para pasar la primera noche, permitiendo a los aventureros recuperar fuerzas antes de emprender la parte más desafiante del viaje: la subida en zigzag hacia Santa Rosa y, posteriormente, a Marampata. El sonido del río y el entorno natural ofrecían un respiro necesario, y muchos viajeros recuerdan con aprecio la oportunidad de darse un chapuzón en las aguas del Apurímac para aliviar el cansancio del día.

La Realidad Actual: Un Campamento Abandonado

A pesar de su importancia histórica y geográfica, los potenciales visitantes deben tener claro que Playa Rosalinas ya no es un negocio operativo. Reseñas y testimonios recientes, como uno de noviembre de 2021, confirman que el campamento está abandonado. Esto significa que no hay acceso a servicios básicos: no hay venta de comida ni agua, las duchas y baños están probablemente en desuso o en muy mal estado, y no hay personal a cargo. Quienes decidan pernoctar aquí deben ser completamente autosuficientes, llevando consigo su propia carpa, alimentos, agua o sistemas de purificación, y todo el equipo necesario.

Esta situación lo diferencia drásticamente de otros alojamientos en Perú que se encuentran en rutas de senderismo. No se puede comparar con un hostal o una de las cabañas en Perú que ofrecen comodidades básicas. Es, en la práctica, una zona de acampada primitiva. Además, el entorno presenta sus propios desafíos. La zona es conocida por la abundancia de mosquitos, por lo que llevar un repelente potente es indispensable. El calor durante el día puede ser sofocante, lo que exige una hidratación constante.

Alternativas de Alojamiento en la Ruta a Choquequirao

Afortunadamente, la ruta cuenta con otras opciones para los caminantes que buscan un lugar con servicios mínimos para descansar. Antes de llegar a Playa Rosalinas, se encuentra el campamento de Chiquisca, una opción viable para quienes prefieren no hacer el último tramo de descenso el primer día. Pasando el río y comenzando el ascenso, las alternativas más recomendadas son Santa Rosa Baja y Santa Rosa Alta. Estos pequeños asentamientos familiares suelen ofrecer:

  • Espacios designados para acampar.
  • Venta de comidas sencillas pero reponedoras.
  • Bebidas, agua y snacks.
  • Baños y duchas básicas (generalmente de agua fría).

Estos campamentos se han convertido en la opción preferida por la mayoría de los excursionistas, ya que permiten aligerar la carga al no tener que transportar toda la comida para el viaje. Parar en Chiquisca o Santa Rosa es, hoy por hoy, la recomendación más sensata, dejando Playa Rosalinas como un punto de paso y descanso diurno.

¿Vale la Pena Considerar Playa Rosalinas?

Playa Rosalinas sigue siendo un punto emblemático en el mapa del trekking a Choquequirao, pero su rol ha cambiado. Ya no es uno de los hostales en Perú o un campamento con servicios; es un hito geográfico y un lugar para acampar por cuenta propia, solo apto para los excursionistas más experimentados y autosuficientes. Su belleza natural y la posibilidad de refrescarse en el río siguen siendo sus grandes atractivos. Sin embargo, la falta total de servicios y las difíciles condiciones del entorno (calor y mosquitos) hacen que las alternativas como Chiquisca y Santa Rosa sean opciones mucho más prácticas y seguras para la gran mayoría de los aventureros que se embarcan en esta increíble ruta, que a diferencia de los hoteles en Perú, requiere una planificación detallada.

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